
En 1896, el padre Juan Bautista Castro fundó la Orden de las Siervas del Santísimo Sacramento, pero solo hasta 1930, la congregación fue aprobada por el Vaticano. Monseñor Castro, fue nombrado Arzobispo de Caracas en 1904 y, en 1909, ordenó la construcción de este Santuario como aporte para conmemorar la Independencia de Venezuela. No obstante, su conclusión tomó casi 40 años y pasó por la supervisión de seis arquitectos entre los que se cuentan Alejandro Chataing, Manuel Mujica Millán y Erasmo Calvani.
Nombre: Santuario Nacional Expiatorio.
Fecha: Iniciado en 1909, según algunas fuentes se culminó entre 1946 y 1948, pero Calvani, último arquitecto en realizar trabajos en esta obra, continuó en ella hasta 1996.
Autor: Arquitectos Pedro José y Luis Beltrán Castillo, Alejandro Chataing, Manuel Mujica Millán, Antonio Serrato y Erasmo Calvani.
Estilo: Neogótico.
Tipo de patrimonio cultural: Tangible / Inmueble / Arquitectónico.
Administrador, custodio o responsable: Arquidiócesis de Caracas / Orden de las Siervas del Santísimo Sacramento.
Historia
La Orden de las Siervas del Santísimo Sacramento creada en 1896 por Mons. Castro, tuvo varios obstáculos, entre ellos, el Decreto de 1872 sobre Extinción de los Seminarios Clericales y el Decreto de 1874 sobre Extinción de Conventos de Monjas y otras comunidades religiosas, impuestos por Guzmán Blanco. Es de señalar que funcionaban por Ley Especial y a pesar de estos decretos que aún estaban vigentes, las Hermanas de la Caridad de San José de Tarbes y las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía ya que no eran consideradas órdenes conventuales. Finalmente, la congregación inició funciones y logró perdurar en el tiempo.
Ya en el periodo de gobierno del Presidente Juan Vicente Gómez, la institución religiosa que se mantenía con los donativos de la feligresía, logró adquirir la propiedad en la que se instaló la Casa Madre, muy cerca de donde funcionaba la cárcel de la Rotunda, actualmente ocupada por la plaza La Concordia.
Mons. Castro, que ya era Arzobispo de Caracas, consciente de la necesidad de una capilla cercana a este espacio de dolor y privación de libertad y, en el marco de los actos conmemorativos de 1810, escribió la Carta Pastoral del 2 de julio de 1909, en la que propuso la edificación del Santuario Nacional Expiatorio.
Para la realización de este templo votivo, fueron llamados los ingenieros Pedro y Luis Castillo, quienes elaboraron el proyecto inicial. Previamente, habían construido la Iglesia María Auxiliadora (1897-1909) y la Obra del Buen Consejo en Caño Amarillo (1906-1907). La iglesia proyectada por los hermanos Castillo era de planta de una nave, con ábside semicircular y estilo neogótico. Los esfuerzos iniciales por levantar la iglesia, consumieron buena parte de la recaudación y el trabajo de los ingenieros. Fue necesario nivelar el terreno, debido a su proximidad a las vegas del río Guaire.
La desaparición física de los Castillo (Pedro falleció en 1915 y Luis en 1921) y los continuos trabajos de cimentación que consumieron todos los donativos, dejaron interrumpida la obra durante dos años. En 1923, el arquitecto Alejandro Chataing retomó los trabajos manteniendo el estilo neogótico. La obra apenas estaba en los cimientos y bases, le correspondió levantar los elementos sustentantes (muros, pilares, columnas), y el cuerpo central incluyendo el ábside. Pero la obra volvió a suspenderse tras su deceso producido en 1928.
A pesar de que las hermanas trabajaban incansablemente para reunir el capital necesario para la continuidad de la construcción, aún no se lograba completar el Santuario. Y correspondió a Manuel Mujica Millán retomar las obras y reformular el proyecto inicial de los Castillo. Se inspiró en la tipología de las catedrales francesas de tres naves, planta de cruz latina, transepto y ábside circular, y de las flamenco-germánicas de una única torre campanario centralizada. Agregó dos naves laterales a la nave unitaria de los Castillo, lo que obligó a reformular el ábside de la capilla cruciforme inicial, el deambulatorio y las capillas laterales, pero conservó la torre campanario a los pies de la iglesia. Trabajó en la obra hasta verse casi concluida. Sin embargo, su traslado a Mérida para emprender los trabajos en la Catedral de la ciudad, le impidieron darle continuidad. Su impronta se aprecia especialmente en los acabados de gran calidad: los pináculos, crestas y columnillas decorativas habían sido traídas de España y los vitrales fueron traídos desde Alemania. Pero aún no se concluía la obra.
El arquitecto mexicano Antonio José Serrato González había sido contratado en 1940 para la construcción del campanario. En mayo de 1941 ya la torre se encontraba en plena ejecución. Aún quedaban por terminar el portal de acceso a la Iglesia y los remates superiores del cimborrio.
Corresponderá a Erasmo Calvani cerrar el largo proceso de construcción del Santuario Nacional Expiatorio. Asociado con el arquitecto español Juan Capdevila, culmina el portal de la iglesia y la Casa Madre de las Siervas del Santísimo Sacramento que además sería la sede primigenia del Colegio Monseñor Castro. Trabajó en estas obras hasta 1996, cuando el Ministerio de Desarrollo Urbano construyó un núcleo para el funcionamiento autónomo del colegio. Todavía al término de su intervención, quedaba por construirse la aguja sobre el cimborrio y el remate de la torre, sin embargo, estos no fueron realizados en vista de los graves problemas que se han ido presentando para la conservación de este monumento.
Descripción
El templo presenta planta de cruz latina con tres naves, ábside, capillas laterales y deambulatorio. La nave central posee mayor altura que las laterales, separadas por un sistema de arquerías, sobre las que se eleva la galería del triforio y sobre este se aprecia el claristorio.


En cada nave lateral se encuentran tres capillas. El crucero, ubicado al final de la planta, posee brazos que sobresalen muy poco con respecto a las naves laterales y está rematado por un cimborrio. Las naves están cubiertas por bóvedas de crucería. A los pies del templo se encuentra el coro, sobre las puertas frontales.
Su fachada principal es de estilo neogótico, inscrita en la tendencia arquitectónica academicista ecléctica. En la portada se observa el derrame de columnillas y las arquivoltas que enmarcan un vano ojival con puerta de doble hoja de madera con relieves metálicos y un tímpano en cuyo interior se encuentra la figura del Pantocrátor, sobre su cabeza se observan ángeles y, a los lados, las imágenes de la Virgen María y San José. Presenta además un gablete de tracerías con centro formado por tres trifolios y en los tres vértices del triángulo, igual número de trifolios.
A los lados del cuerpo central se aprecian los arbotantes y las naves laterales que no tienen puertas de entrada, pero sí vanos de arcos ojivales. En el nivel superior de la fachada se encuentra un rosetón cerrado con vitrales y sobre este se eleva el cimborrio y la torre.
En su interior se encuentra un retablo de dos cuerpos y una custodia de plata que alberga al Santísimo Sacramento, además de imágenes sacras, pero sin detalles de autoría ni ubicación temporal. El púlpito, ubicado en el extremo izquierdo del presbiterio, está conformado por un antepecho o baranda, el altavoz, la base y la escalera, presumiblemente de principios del siglo XX, al igual que las lámparas originales de hierro forjado.



Valores patrimoniales
Esta iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional según Gaceta Oficial nº 35.441 del 15 de abril de 1994. Partiendo de que destacados arquitectos de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, de procedencia autóctona y extranjera, hayan intervenido en su ejecución, este hecho ya la eleva a una categoría inusual.
El Santuario Nacional Expiatorio está inspirado en modelos del gótico europeo por lo que presenta tres naves, capillas laterales, ábside y deambulatorio. Es una interpretación de la arquitectura neogótica poco usual en Caracas si se compara con otras estructuras cercanas en tiempo y del mismo estilo.
También «representa un testimonio edificado del proceso de renovación de la Iglesia Católica venezolana a comienzos del siglo XX, en respuesta a la crisis experimentada durante el período guzmancista, para lo cual la imagen arquitectónica devendría en instrumento simbólico dirigido a la atracción de una feligresía dispersa, amenazada de diluirse en los movimientos anticlericales que se irradiaban en el mundo occidental de la época liderados por el panteísmo, el materialismo, el evolucionismo, el positivismo, el racionalismo, el liberalismo, el indiferentismo y el protestantismo». (*)
Finalmente, el Santuario fue pensado por el fundador de la congregación Siervas del Santísimo Sacramento, Monseñor Castro, como aporte a la conmemoración del Centenario de la Independencia, a realizarse en 1910 durante el gobierno de Juan Vicente Gómez. Más de cien años más han transcurrido desde ese momento en el que se iniciaron las obras, lo que la convierte en testigo silente de los acontecimientos de la ciudad.
Situación actual
A pesar de la declaratoria como Monumento Histórico Nacional, y como otras estructuras religiosas centenarias del país, su estado demuestra que es imposible para las congregaciones mantener en perfecto estado estas obras no porque no lo deseen, sino porque los recursos necesarios sobrepasan con creces sus posibilidades.



Ya hemos observado a través del relato de su historia, que costear su construcción significó un trabajo de décadas y con todo, la obra no llegó a finalizarse completamente, según las proyecciones realizadas por Mujica Milán o por Calvani.
En las imágenes ofrecidas podemos notar los problemas de humedad y deterioro en algunas zonas, problemas que ya se han venido señalando en otras capillas e iglesias. Corresponderá a Fundapatrimonio y la Alcaldía de Caracas, velar porque estos monumentos reciban los tratamientos necesarios para preservarlos, así como en la comunidad recae la responsabilidad de velar por su mantenimiento y respeto como bien de la nación.
Ubicación
En el costado Sur de la calle oeste 12, esquinas de Hospital a Glorieta, parroquia Santa Teresa, Caracas, Venezuela.
Herminia Gutiérrez
Fuentes consultadas
Colección de objetos del Santuario Nacional Expiatorio de las Siervas. En Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2007. Distrito Capital. Municipio Libertador. Instituto del Patrimonio Cultural (PDF), Caracas, 2007. Pág 75.
Iglesia de las Siervas de Dios. En Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2007. Distrito Capital. Municipio Libertador. Instituto del Patrimonio Cultural (PDF), Caracas, 2007. Pág 39.
Pérez Gallego, Francisco. Iglesia de las Siervas del Santísimo: un santuario neogótico en la Caracas gomecista. Facultad de Arquitectura y Urbanismo (PDF), UCV, 2017. (*)
Tineo-Guillén, Rebeca. Santuario Nacional Expiatorio de las Siervas del Santísimo Sacramento. En CCSen365, S/F. Consultado el 4 de abril de 2025.

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